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Conocé a Máximo Kirchner, el heredero al trono

En pocos años pasó del anonimato a ser una de las figuras políticas más influyentes del país. Posee el récord de ser el único argentino hijo de dos ex-presidentes. Durante mucho tiempo se lo conoció más como jugador de Playstation que como político. Máximo Kirchner es, sin dudas, una de las figuras más polémicas de Argentina. Muchas de estas tensiones pueden deberse a la poca información que se tiene sobre su infancia, adolescencia e inicios en la Provincia de Buenos Aires.

Por Oliverio Gatto

Máximo Carlos Kirchner nació en La Plata, provincia de Buenos Aires, el 16 de febrero de 1977, año considerado, por muchos, como el peor de la dictadura militar de Jorge Rafael Videla. Es hijo de los ex-presidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner; y hermano de Florencia, que es 13 años menor que él. Estuvo en pareja por casi una década con la odontóloga Rocío García, con quien tuvo dos hijos: Néstor Iván y Emilia Kirchner. Si bien es platense de nacimiento, vivió toda su infancia en Río Gallegos, Santa Cruz. Completó sus estudios secundarios en el colegio República de Guatemala, institución santacruceña en la que también cursó su padre y pasó por las carreras de periodismo y derecho, pero las abandonó a los pocos meses de comenzarlas.

La Cámpora

Máximo fue el fundador y principal referente de La Cámpora, una agrupación política juvenil kirchnerista nombrada en honor a Héctor José Cámpora, histórica figura peronista que fue candidato presidencial en las elecciones de 1973 -ante la prohibición no sólo de presentarse en una lista, sino de pisar tierra argentina que los militares le impusieran a Juan Domingo Perón-  bajo el lema «Cámpora al gobierno, Perón al poder». Si bien algunos afirman que su fundación data del 2003, la organización sostiene que su fecha oficial es el 28 de diciembre de 2006, momento en el que el «Tío»  le otorgó los atributos presidenciales a Néstor Kirchner. Desde un inicio, La Cámpora contó con la participación de reconocidos militantes del kirchnerismo como Andrés «el cuervo» Larroque, José Ottavis, Juan Cabandié, Mayra Mendoza, Eduardo «Wado» de Pedro y, posteriormente, Axel Kiciloff. La organización se define como una continuación de la Juventud Peronista, movimiento revolucionario de la década de los 70 conformada por familiares y conocidos de desaparecidos de la época.

Si bien La Cámpora participó de decenas de movilizaciones en sus primeros momentos de vida, el año 2008 significó un punto de inflexión para la creación de la imagen de la agrupación como representante en las calles de la juventud kirchnerista.  Durante el paro de 129 días realizado por una gran parte del sector empresario agroganadero luego de la firma de la Resolución 125/2008 -que volvía a implementar un sistema móvil de retenciones para el trigo, maíz y soja-, la organización de Máximo se manifestó en varios puntos del país a favor del gobierno de Cristina Fernández.

La muerte de Néstor en 2010, el duelo popular en las calles y las grandes oleadas de manifestaciones de jóvenes que lo acompañaron, llevaron a que La Cámpora crezca y gane miembros, subiéndose al ring para pelear lugares de poder en la organización del país durante el gobierno de CFK junto al tradicional PJ y la CGT.  Ante este crecimiento, La Cámpora fue duramente criticada por el periodismo opositor que lo acusó de desplazar a profesionales públicos de experiencia para copar de referentes de la agrupación a la mayor cantidad de puestos posibles y, desde ahí, poder crear nuevas cajas de fondos para la organización. Algunos de los arribos más criticados fueron los de Mariano Recalde a Aerolíneas Argentinas, de Mariana Aballay al Registro Nacional Automotor, Roberto Berner a la Inspección General de Justicia -fuente de datos importantísima a nivel nacional ya que maneja todos los balances del sector privado del país- y Santiago «Patucho» Alvarez en la agencia nacional de noticias Télam

El niño empieza a caminar

La primera aparición pública de Máximo tuvo lugar el 13 de septiembre de 2014. La cancha de Argentinos Jrs. fue la elegida para recibir a los más de 40.000 militantes que se movilizaron para apoyar a Cristina y en homenaje al último acto dado por Néstor. Impulsado por La Cámpora y de cara a las elecciones presidenciales del 2015, el acto que tuvo a Máximo Kirchner como principal orador contó con un escenario repleto de referentes del kirchnerismo al borde del llanto. Los recuerdos familiares del primogénito presidencial se vieron acompañados de millares de ojos vidriosos, pañuelos mojados y labios temblorosos. En su discurso, Máximo hizo referencia a las agresiones que su familia recibió por parte de los medios; invitó a los disidentes a organizar un partido político para ganar las elecciones y apuntó a la organización y unión de todo el peronismo en pos de un proyecto de país único.

El primer semestre de 2015 trajo a colación una posible candidatura de Máximo Kirchner para las elecciones generales de ese año. Como no podía ser de otra manera, los afiches que proponían al fundador de la Cámpora hicieron referencia al famoso slogan electoral de 1973, empapelando las calles porteñas con la frase «Máximo al gobierno, Cristina al Poder».

El 20 de junio se oficializó su propuesta como Diputado Nacional del Frente para la Victoria  por la provincia de Santa Cruz.  A pesar de las críticas que sufrió por no tener experiencia en política, tras darse a conocer y construir su imagen para el público, Máximo fue el candidato más votado de la provincia con el 44,49% de los votos. Acompañado por una hinchada a la que sólo le faltaban bombos y platillos, el 4 de diciembre juró como diputado.

Durante el desarrollo de su cargo, el flamante diputado presentó proyectos para facultar al Poder Ejecutivo a procurar al Presidente y Directivos del Banco Central; buscó profundizar la estructura financiera pública de los partidos políticos mediante aumentos de fondos; propuso la creación de un Fondo de Desarrollo Provincial para resguardar a los afectados directa o indirectamente por emprendimientos mineros y, manteniendo una tradición familiar que aún sigue viva, presentó varios proyectos para homenajear la memoria de Néstor Kirchner, aunque estos fueron constantemente rebotados por la oposición.

Tras el surgimiento del Frente de Todos en 2019, Máximo Kirchner volvió a proponerse como candidato a diputado, esta vez, por su Buenos Aires natal. El líder kirchnerista no sólo aseguró su estadía en el Congreso Nacional, sino que también fue nombrado jefe de bancada, tomando así el «control» de la coalición en la Cámara de Diputados.

Al año siguiente, y ya bajo la influencia de la pandemia de Covid, acompañado por el también diputado y  economista Carlos Heller, el 28 de agosto de 2020 presentó el polémico proyecto de «Impuesto a la riqueza» que grababa a los ciudadanos cuyos patrimonios fueran mayores a $200 millones.  Irónicamente, dos de los 12.000 ciudadanos alcanzados por este impuesto «solidario» que buscaba ayudar a financiar la pandemia fueron los mismísimos Máximo y Florencia Kirchner.

Concretada la construcción de la imagen de Máximo, y habiéndose asentado como uno de los referentes más importantes del peronismo, parece que el techo político del ahora diputado está lejos de verse. Tan es así que parte del periodismo argentino se ha arriesgado a afirmar que sería candidato presidencial en 2027 o, incluso, en 2023.

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